El Gobierno del presidente colombiano Iván Duque enfrenta este miércoles una huelga nacional que será acompañada por protestas, que se prevé serán masivas en las principales ciudades del país, en repudio a una polémica reforma fiscal.

«Por la vida, paz, democracia, contra el paquetazo de Duque y la reforma tributaria», rezan las pancartas que convocan al paro en el que, además de los gremios, participarán organizaciones indígenas, campesinas y sociales.

En mensajes en redes sociales, se han sumado reclamos que van desde el aumento de la pobreza hasta el asesinato de defensores de derechos humanos, las masacres récord, el uso de glifosatos (herbicidas) y los altos niveles de gasto militar que mantuvo el Gobierno en lugar de usar esos recursos para combatir la covid-19.

Las marchas ya comenzaron desde ayer en diversos puntos del país. 

Las movilizaciones fueron confirmadas por las centrales obreras a pesar de que las autoridades pidieron postergarlas, ya que Colombia enfrenta el peor momento de la crisis sanitaria, pues desde la semana pasada registra más de 400 muertes diarias por coronavirus; además de que las unidades de cuidados intensivos (UCI) están al borde del colapso.

El ministro de salud, Fernando Ruiz Gómez, había solicitado aplazar el paro durante algunas semanas con fundamento en el llamado a la solidaridad realizado por el comité asesor para la respuesta a la pandemia, el cual alertó sobre los riesgos que las marchas representan en este momento crítico para la salud pública.

«Es claro que las aglomeraciones podrían incrementar el contagio, especialmente con la evidencia actual de cepas más contagiosas circulando en el país, que llevarían a un incremento rápido en la ocupación de las UCI y en la mortalidad específica», advirtió el funcionario en un comunicado en el que reconoció el derecho de la ciudadanía a reunirse y manifestarse, pero en el que pidió postergar el paro nacional durante unas semanas hasta que baje la velocidad de transmisión del virus.

En respuesta, el Comité Nacional del Paro, integrado por los dirigentes de las principales centrales obreras del país, confirmó la urgencia de movilizarse y se comprometió a respetar todos los protocolos sanitarias en las calles. Para ello habrá personal especialmente designado a fin supervisar el cumplimiento del protocolo que estará identificado con brazaletes, el cual tomará la temperatura a los participantes y los retirará si no llevan tapabocas.

El conflicto social estalló luego de que Duque propusiera al Congreso una reforma tributaria bajo el nombre de Ley de Solidaridad Sostenible y que, entre otras reformas, aumenta el IVA en productos y servicios y amplía el padrón de contribuyentes, y con la que espera recaudar 6.800 millones de dólares que, asegura, destinará a paliar los efectos de la crisis económica provocada por la pandemia.

Los sindicatos advierten que, con los cambios, por lo menos tres millones de trabajadores deberán hacer una declaración de renta de la que actualmente, debido a sus ingresos, están exentos. Además, la mitad de ellos tendrán que pagar impuestos.

La iniciativa oficial impone el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 19 % para los servicios públicos de energía, alcantarillado y gas domiciliario, elimina la exención de IVA en alimentos básicos y reduce el monto mínimo a partir del cual los ciudadanos deben pagar impuestos.

En Colombia, el salario mínimo es de alrededor de 250 dólares mensuales. Si se aprueba la reforma, quienes ganen 663 dólares estarán obligados a declarar impuestos sobre la renta en 2022, pero al año siguiente el padrón tributario crecerá porque la norma se aplicará a todos los que reciban 470 dólares.

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